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Escalan a 12 los casos de gusano barrenador en Coahuila

SALTILLO, Coahuila.— El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) confirmó que los casos positivos de gusano barrenador del ganado se elevaron a 12 en el estado, lo que mantiene en alerta preventiva máxima a las autoridades sanitarias y al sector pecuario de la entidad.

Tras el primer hallazgo detectado el pasado 30 de abril en el municipio de Castaños, la propagación de la larva Cochliomyia hominivorax avanzó rápidamente en un periodo de dos semanas. La estadística oficial detalla que los brotes se concentran principalmente en la Región Sureste, distribuidos de la siguiente manera: cinco casos en Saltillo, cuatro en Arteaga, dos en Castaños y uno en General Cepeda.

De acuerdo con reportes de la Asociación Ganadera Local, la plaga no solo representa una seria amenaza económica para la ganadería bovina, sino que también ha encendido alarmas en zonas urbanas tras confirmarse la detección de larvas en heridas de perros en clínicas veterinarias de Saltillo. El parásito se alimenta exclusivamente de tejido vivo de mamíferos, provocando miasis graves si las lesiones cutáneas no se atienden de inmediato.

Uno de los puntos clave de la estrategia es la transparencia de los productores. Las autoridades subrayaron que, durante las inspecciones de emergencia, no se aplicarán restricciones relacionadas con la propiedad del ganado ni sanciones por falta de aretes o registros, con el objetivo de incentivar el reporte oportuno de animales afectados.

Ante este incremento, el Gobierno del Estado de Coahuila, en coordinación con Senasica y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), desplegó una estrategia urgente de contención biológica. El plan incluye la instalación de trampas entomológicas y la liberación masiva de moscas estériles para frenar los ciclos de reproducción en el campo.

Las autoridades exhortaron a los productores a realizar revisiones diarias del ganado —con especial énfasis en el ombligo de animales recién nacidos o heridas de herraje— y aplicar larvicidas autorizados de forma inmediata, además de reportar cualquier caso sospechoso para evitar restricciones en la movilización de ganado.

Uno de los puntos clave de la estrategia es la transparencia de los productores. Las autoridades subrayaron que, durante las inspecciones de emergencia, no se aplicarán restricciones relacionadas con la propiedad del ganado ni sanciones por falta de aretes o registros, con el objetivo de incentivar el reporte oportuno de animales afectados.