Imagen6 (1)EDITORIAL.- Aunque no se sabe la fecha exacta, se calcula que desde hace más de 100 años la Botica Chapa, ubicada frente a la plaza principal de Múzquiz, dio atención a los ciudadanos del llamado Oasis del norte. Este emblemático negocio siempre ha sido atendido por miembros de la familia Chapa y  actualmente la encargada es la profesora en el retiro Patricia Alejandra Chapa Jiménez, quien con nostalgia mencionó que desde el pasado 31 de octubre  se dio de baja el negocio familiar en hacienda.  Es por eso que hoy en sus vidrieras se aprecia un triste letrero : “VENTA DE REMATE”. Aunque la profesora Patricia es una persona muy amable, mencionó que no le gustan las entrevistas y menos las fotos,   pues  así­ platicando,  empezó a recordar cuando en esta botica se atendí­an muchas personas en un dispensario médico que estaba contiguo al negocio,   las cuales salí­an con la receta del médico,  que era surtida por su padre don Felipe Chapa Santos quien preparaba  jarabes, pomadas,  y ungí¼entos.  Fue así­ como ella heredó los conocimientos farmacéuticos de su padre.
Suspendimos un poco la plática por que llegaron algunos clientes, quienes preguntaban asombrados del cierre de la botica. También llegaban los asiduos compradores de revistas , pues aquí­ también  se vendí­an la mayorí­a de las publicaciones  a nivel nacional,  además de unas postales del Múzquiz  de antaño,  de las que por cierto ya solo quedan una pocas.
Llama la atención un bello cuadro de la virgen de Guadalupe que se encuentra en la pared de donde era el área de consulta y a decir de la profe Patricia este fue pintado a mano en la ciudad de México y fue el remanso de paz y de oración de muchas personas que pedí­an por la salud de sus enfermos.
Ella calcula que está en este lugar desde 1950 aproximadamente.
Aunque si hay que hablar de antigí¼edades no podemos dejar de ver un antiguo buzón que está empotrado al exterior de la botica desde hace más de 70 años  y fue colocado junto con otros dos que estuvieron al frente de la antigua presidencia municipal,  que por cierto después del derrumbe de la misma nadie supo dónde quedaron.
Antes de despedirnos le preguntamos a la Profesora Patricia Chapa qué significaba para ella el cierre de este negocio  familiar… después de pensarlo un poco sólo contesto con un marcado tono de nostalgia…  “todo lo que empieza  tiene que terminar…”
Una triste realidad, pues es así­ como un negocio de más de un siglo,  será dentro de unos dí­as parte de los bonitos recuerdos de esta bella ciudad,  y es que ya no hay remedio, jarabe  o ungí¼ento  que lo pueda evitar.

1 Comentario

  1. la crema de la campana….la s de ponds…la de 3 caritas…..revista el libro semanal.para mi abuelita..la familia burron. la de memin pinguin.para mi…y de ahi un esquimal de con don Alvaro recuerdos de nuestro hermoso oasis del norte…un icono de nuestro Muzquiz Coah///

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