Lic. Irasema Martí­nez Salazar.
Lic. Irasema Martí­nez Salazar. Coordinadora Caif Nueva Rosita.

La mayorí­a de los padres de familia ansiamos  el inicio del año escolar, algunos por la emoción de que nuestros hijos inician una nueva etapa, otros por la satisfacción de verlos estudiar  y algunos otros por el simple hecho de  ya no  tenerlos más en casa.
Pero es importante en este inicio de clases indagar en algunas dudas que surgen, especí­ficamente ¿De quién depende la educación de los niños, de los padres o de los maestros?
En cuestión de educación tenemos opiniones diferentes en cuanto a quién se debe hacer cargo de la educación de los niños, volviéndose esto como un juego, pues padres y maestros estamos constantemente aventando la pelotita para ver quién se toma la responsabilidad y se hace cargo del asunto.
Algo que debemos tener claro es que la escuela enseña; Los maestros en su profesión aprenden estrategias para que el alumno aprenda a leer,  pueden innovar en la manera de resolver problemas de matemáticas y desarrollan habilidades para  hablar de historia sin que el niño se aburra. Pero no tienen la oportunidad de ver el desarrollo desde el nacimiento hasta el año escolar en que conoce a sus alumnos.
Por otra parte, no debemos perder de vista que es en la casa donde  se educa, desde el nacimiento de nuestros hijos, los padres los vamos formando, vamos mostrándoles el rol que desempeñará, definiendo las caracterí­sticas de su personalidad, nutriendo su autoestima y  educándolos a través de  valores y reglas de convivencia.  Los padres sí­ podemos ver su crecimiento, tenemos la oportunidad de detectar lo que les causa dificultades y lo que son sus cualidades, de tal manera que a través del reconocimiento positivo logramos  alentar sus buenas conductas y con apoyo vencer los obstáculos.
La realidad: Maestros frustrados porque esperaban tener alumnos ordenados y obedientes en su aula para pararse a mostrar una clase y no logran que esta dinámica funcione;  y padres que tienen altas expectativas de que sus hijos aprendan cómo enfrentar la vida en la escuela.
Amigos  la enseñanza y la educación que una persona  reciba en su infancia, determinará mayormente el éxito o fracaso en su vida adulta. De lo mucho que aprenda en la escuela y la influencia que tenga de  sus maestros dependerá su avidez por el conocimiento, desarrollo de talentos educativos y el éxito profesional.
Mas sin embargo, de la educación que reciba en casa que incluye costumbres familiares, valores firmes, disciplina, constancia, reconocimiento, motivación,  principalmente aceptación y amor no por lo que hace, sino por lo que es, determinará su éxito en la vida.
Cuando uno se encuentra con una persona exitosa, tenga una profesión, un oficio o simplemente nos da la oportunidad de cruzar experiencias, nunca nos preguntamos ¿En qué escuela estudiarí­a?, Pero si nos interesa mucho saber ¿En qué tipo de familia crecerí­a?
Amigo, cuando recibas elogios, reconocimientos, y felicitaciones por el desempeño escolar de tu hijo, da gracias  a Dios y manda bendiciones a su maestra por el gran equipo que ha hecho, pero cuando veas que tu hijo, es una persona de bien, que va resolviendo los problemas que su edad le presenta, tienen valores familiares y motivación para lograr las metas en la vida, siéntete orgulloso, tu esfuerzo… está dando fruto.
¡¡La escuela enseña, pero la familia educa!!

 

 

 

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