paralaje
Hugo Dí­az-Aguilera, Locutor

Lo ocurrido el fin de semana pasado durante la asamblea nacional del PAN, celebrada en la ciudad de México con el propósito de permitir la renovación de su dirigencia mediante el voto de la militancia deja en claro uno de los motivos por el cual ese órgano polí­tico duró apenas dos sexenios en la presidencia de la república: tiene los mismos defectos que le critica a sus opositores polí­ticos.
Con lo poco que las televisoras pasaron de esa asamblea queda claramente que al interior del partido del “cambio” se libra una lucha a muerte por la dirigencia entre los seguidores de Felipe Calderón y los promaderistas que pretenden perpetuarse en el poder.
Las camarilas de ambiciosos del poder que según panistas se han anidado en el PRI y en el PRD para adueñarse de esos partidos y desde ahí­ controlar al paí­s han tenido replica en las filas albiazules y tienen como objetivo exactamente lo mismo.
Entre lo que  los panistas critican al PRI destacan el nepotismo, amiguismo, falta de oportunidad a otros perfiles e incluso que los tricolores hasta se matan por el poder (caso Colosio); con lo demostrado en la última conclave panista me queda claro que para que se maten entre ellos no les falta mucho. Bien dice el dicho que “la zorra no ve su cola ni el zorrillo su fundillo”, el deporte nacional del PAN no es impugnar como dice Madero, lo es  criticar al PRI una serie de actitudes sin darse cuenta que están igualitos.
Botones locales: El candidato del PAN en Nueva rosita no fue el que salió mejor en las encuestas, el que ganó la encuesta puso a su hermano como regidor y a su secretaria como sí­ndica, aquí­ abarcaron nepotismo, amiguismo y polí­ticamente mataron al que quedó segundo en la encuesta. En Sabinas el presidente del PAN no quiso ningún puesto pero puso a su esposa como sí­ndica, como regidores los dos presidentes de los  partidos con quienes hicieron alianza y contando que el candidato a alcalde es el mismo desde hace 5 años… aquí­ nepotismo y negación de oportunidades a otros perfiles sin contar el arribismo de gente que no estaba en Sabinas.
En Juárez el candidato a alcalde es hijo de un exalcalde, nepotismo; y en Múzquiz su candidato era secretario del ayuntamiento en la administración en turno, negando la oportunidad a otros perfiles (siempre los mismos).
Dicho lo anterior ¿dónde quedaron los principios esenciales que dieron vida al partido que para muchos significó una oportunidad de oro para acabar con el  poder que durante siete décadas flageló (según ellos) a México?.

DEJA UNA RESPUESTA