Aunque en esencia, el productor Pedro Damián intentó replicar el fenómeno que causó Rebelde, la telenovela juvenil que en 2004 le voló la cabeza a una generación, con su nueva producción llamada L.I.K.E. cuya trama también se desarrolla en un colegio de tiempo completo.

A pesar de que hace 14 años, el productor no estaba inventado el hilo negro, ya que antes de Rebelde ya había existido Amor a mil por hora (2000) y Clase 406 (2002), cuyas historias tenían la misma esencia. Plasmar la problemática a las que se enfrentan los jóvenes cuando entran a la preparatoria.

No obstante, pareciera que el público se ha vuelto más exigente en ese sentido, tal vez sea porque aunque no nos guste cuando lo dicen: Los tiempos han cambiado, y el paso acelerado de la tecnología y los medios de difusión de la información son totalmente distintos a como eran en 2004. Ahora, los jóvenes prefieren emplear su tiempo en las redes sociales antes de sentarse a ver una telenovela que distorsiona y exagera la realidad.

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Sin más, el primer capítulo de la tan esperada producción en los tiempos millennial, demostró que se puede hacer cualquier cosa en los primeros 15 minutos de transmisión. Sin justificación alguna pudimos ver a los alumnos del Life Institute of Knowledge and Evolution poniendo drogas en las bebidas de sus compañeros, robar, mantener relaciones sexuales, bullyng y la ecuación que nunca falta: la rica se enamora del pobre, situación que nunca en la vida sucede.

Por su parte, aunque también en el Elite Way School (Rebelde) solían engrandecer ciertas situaciones, por un momento las vidas de los protagonistas mostraban un lado mucho más humano y real, al que casi todos nos enfrentábamos a mayor o menor escala y no tan superficial como lo pudimos ver en L.I.K.E cuando Antonia -interpretada por Roberta Damián– conducía un Audi para llevar a Ulises -interpretado por el peruano, Mauricio Abad– al hospital a ver a su mamá enferma.
Curiosamente, el nombre de este personaje se eligió, debido a que Ulises es el mismo personaje de la película Amar te duele, que también se enamora de “una niña bien” de Santa Fe.

En ambas producciones las mini faldas, un internado mixto, jóvenes de clase alta y un grupo musical de por medio, que al igual que Rebelde puede tener mucho más éxito e impacto en los jóvenes que la propia telenovela .

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