John Kerry durante su intervención. | Foto: Afp
John Kerry durante su intervención. | Foto: Afp

El mundo.- Estados Unidos sigue preparando a la opinión pública para una posible acción militar contra Siria. John Kerry, el secretario de Estado, aseguró este lunes que su Gobierno presentará en los próximos dí­as más detalles sobre los los ataques quí­micos ocurridos cerca de Damasco el pasado miércoles y el presidente Barack Obama tomará “una decisión informada”.
La Casa Blanca habló de “acción potencial” y recordó el compromiso internacional de hacer respetar la prohibición del uso de armas quí­micas. El Pentágono ya apuntó a que el régimen de Asad utilizó gas sarí­n contra civiles en abril, pero, según la Casa Blanca, el ataque en el murieron cientos de personas el miércoles es “significativamente más serio y con resultados más odiosos”.
La Administración demócrata ya ha dejado claro que sólo considera un ataque limitado que no incluya tropas sobre el terreno, con aliados europeos y si tiene pruebas claras que presentar sobre el uso de gas sarí­n y otras armas vetadas. El empleo de estas armas va “contra los intereses nacionales” de Estados Unidos, según insistió el portavoz de Obama, Jay Carney. “No podemos tolerar y no toleraremos la proliferación de armas quí­micas”, dijo. “Tiene que haber una respuesta que refleje la seriedad de esta trasgresión. Y no estamos solos en ese análisis”, subrayó.
La Casa Blanca está “consultando” con miembros del Congreso. El portavoz predijo que el presidente saldrá pronto a dar explicaciones.
Kerry quiso hacer una declaración, sin preguntas, para subrayar el mensaje repetido por la Casa Blanca este fin de semana: que Estados Unidos cree que el responsable del uso de armas quí­micas es el régimen de Bashar Asad y que el mundo no se puede permitir no castigarlo.
El secretario de Estado recalcó que el número de ví­ctimas, los sí­ntomas de los afectados y los testimonios “indican con fuerza que se utilizaron armas quí­micas en Siria” y subrayó que el régimen tiene los arsenales y los cohetes para emplearlas. “Tenemos información adicional sobre este ataque”, dijo Kerry, que anunció que, tras “revisar” el material con los aliados, Estados Unidos hará pública esa información “en los próximos dí­as”. También se quejó del “cí­nico intento” por parte del régimen de cubrir sus acciones y acusar a los opositores. Y habló de un ví­deo que le habí­a impresionado “como padre”: el de un hombre sirio que sujeta a un niño muerto en brazos.
“La masacre indiscriminada de civiles, el asesinato de mujeres, niños e inocentes espectadores, con el uso de armas quí­micas es una obscenidad moral. Según cualquier parámetro, es inexcusable. Y a pesar de las excusas y la confusión que algunos han inventado, es innegable”, dijo.
El acceso que ha dado el régimen a los inspectores de la ONU a una localidad afectada llega “demasiado tarde para ser creí­ble”, según Kerry.
Tras cinco dí­as de intentos, los inspectores visitaron este lunesuna de las localidades cerca de Damasco donde se cree murieron cientos de personas por los efectos de los gases. Aun así­, los expertos sólo pueden intentar comprobar si el ataque ocurrió y no tienen mandato para opinar sobre quién es el culpable. Rusia bloquea en el Consejo de Seguridad de la ONU una investigación más amplia.
Hasta ahora el relato más completo de las consecuencias de lo que sucedió el miércoles lo ha dado Médicos Sin Fronteras. Según la organización internacional, tres hospitales cerca de Damasco aatendieron a unas 3.600 personas que presentaban sí­ntomas de haber sido expuestas a agentes tóxicos como los que se emplean en las armas quí­micas. La ONG asegura que al menos 355 murieron, entre ellas 54 niños y un médico que habí­a tratado a pacientes afectados por los gases.
A la espera de una decisión polí­tica, la Armada de Estados Unidos ya ha acercado a Siria sus barcos de guerra en el Mediterráneo.
El presidente Obama ha sido personalmente muy reacio a intervenir hasta ahora en Siria, donde han muerto más de 90.000 personas en la guerra civil desde marzo de 2011, según la ONU. En agosto del año pasado, Obama aseguró que su “lí­nea roja” era el uso de armas quí­micas, pero no hizo ningún movimiento esta primavera cuando los servicios de inteligencia occidentales afirmaron que el régimen sirio habí­a utilizado gas sarí­n contra civiles.
El viernes Obama dio una entrevista a la CNN en la que insistió sobre todo en lo “cara y difí­cil” que serí­a una intervención en Siria. Estados Unidos no considera en ningún caso la posibilidad de enviar tropas al paí­s. Según la estimación del Pentágono, se necesitarí­an al menos 75.000 soldados para entrar en Siria, algo a lo que la Casa Blanca no está dispuesta. El presidente teme poner a la población a favor de Asad, atraer más extremistas a la guerra civil y expandir el conflicto más allá de las fronteras sirias.
La mayorí­a de los estadounidenses no quieren una guerra con Siria incluso si Asad utiliza armas quí­micas. Según la última encuesta de Reuters, de la semana pasada, el 60% asegura que su paí­s no debe meterse en ese conflicto y sólo el 9% considera que Obama debe actuar. Cuando se pregunta si Estados Unidos deberí­a involucrarse para evitar el uso de armas quí­micas contra civiles, el 25% está a favor, pero el 46% sigue siendo contrario a intervenir.

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