Jurisprudencia
Gilberto Silva. Presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje de la Región Carboní­fera. Abogado laboralista y catedrático universitario.

Desde que recuerdo, incluso antes de que por mi mente pasara la descabellada idea de estudiar Derecho y hacerme Abogado Litigante, por un lado, y ahora PRESIDENTE de una Junta de Conciliación y Arbitraje he venido sorteando comentarios despectivos que una gran parte de la Sociedad tiene respecto de la imagen de los abogados, pero más delicado aún, la percepción que se tiene sobre los profesionales del Derecho Laboral.

Hace aproximadamente 17 años he venido desarrollando mi carrera exclusivamente en esta hermosa área del Derecho, y puedo asegurar la transparencia y calidad profesional de la gran mayorí­a de los Abogados Laboralistas en la Región Sureste, y ahora de la Región Carboní­fera de nuestro Coahuila, incluso de otras latitudes. Conociendo el funcionamiento del ramo, desde adentro de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, y desde fuera, las cuales NO son de confabulación y pillaje, mucho menos de arguendaje como algunos ajenos pretenden denostar, contrario a ello, se trata de verdaderos órganos jurisdiccionales, que por su propia naturaleza, tutelan uno de los más preciados bienes jurí­dicos como lo es el Trabajo, y su dignificación humana. El laboralista comprende que lo que está en juego es la preservación de una fuente de empleo, por un lado, y por el otro el respeto a los derechos mí­nimos de la clase trabajadora, en tal sentido, privilegiando siempre la conciliación para efecto de evitar desgastes y riesgos innecesarios, que lo único que logran es la intranquilidad del sector laboral.

De ahí­ que la gran mayorí­a de los conflictos laborales culminan con una negociación, en la que, en la mayor parte de los casos, la simbiosis, o mejor conocido, como el principio de ganar – ganar es lo que prevalece.

Como a veces sostengo, afortunada o desafortunadamente, desde las aulas universitarias, el derecho del trabajo no siempre ha resultado atractivo, como materias que tienen que ver con la criminalidad, tan aterradora en estos tiempos…, normalmente ubicamos a los Abogados, con situaciones que tienen que ver con la defensa o acusación del individuo por la comisión de un delito, con series televisivas, o pelí­culas de acción, sin embargo, al derecho del trabajo se le denosta, sin conocimiento de causa, incluso a la vista de muchos pudiese resultar aburrido, sin embargo, contrario a lo que las grandes mayorí­as puedan pensar, se trata de una de las asignaturas con mayor flexibilidad, practicidad y evolución real, al tratar relaciones humanas desde lo más profundo, adecuando de manera habitual y pese a los tabúes que imperan en nuestra clase polí­tica, los innumerables cambios a los que dí­a a dí­as nos enfrentamos, tratando en todo momento de adecuar nuestras conductas, a los nuevos sistemas de producción, en donde claramente, y de manera más generalizada se beneficia y se apuesta por el crecimiento sostenido del capital humano, creando y desarrollando habilidades en pro del mejoramiento de la mayorí­a que sostiene, honestamente, a nuestra sociedad, y quien más, que la propia clase trabajadora.

Es falso  y se niega, dirí­an algunos, que los abogados laboralistas seamos parte de una “mafia” que mueve a su antojo  la justicia laboral, lo que si debo reconocer es que se trata de un pequeño grupo de abogados que nos dedicamos de tiempo completo a esta área del derecho, sin que por ningún motivo implique algún tipo de complicidad, ya que cada uno de los que participamos en esta rama, defendemos intereses particulares, o juzgamos, sin estar coludidos unos con otros, mucho menos con las autoridades del trabajo, a las que por razones obvias conocemos, y con las cuales tenemos un trato estrecho, atendiendo incluso a un principio procesal de esta materia que tiene que ver con la inmediatez, a efecto de que los que en esto juzgan, conozcan a plenitud la verdad histórica de los hechos; No se trata de restar, ni de hacer amigos tampoco, se trata de mantener una relación cordial y respetuosa entre cada uno de los que aquí­ participamos,  se trata de litigar, sin que esto lleve consigo la enemistad entre las partes; se deduce a la realización de una actividad profesional en donde unos cuantos nos encontramos inmersos en esta área, esto, debido a que muchos abogados optaron por dedicarse a otro tipo de negocios, insisto, muchas veces influenciados por lo “aburrido de las clases del derecho laboral” … ¡¡¡qué mentira!!!

1 Comentario

  1. La Junta de conciliacion de coahuila solo sirve para sacarle ventaja a los empresarios que tanto trabajo nos cuesta emprender y desarrollar nuestras empresas. hay demasiados abogados abusivos transas, mentirosos, y coludidos con el personal de la junta que siempre confabulados terminan fregando al patrón. ojala exista leyes mas severas que protejan tambien al patrón.

DEJA UNA RESPUESTA